Gastronomía de Biella

En esta tierra rica de montes y pastoreo, los productos típicos son

 recetas de esta regionsobre todo, los quesos, entre otros el famoso “Toma de la Valle Elvo” fresco o curado, el “Sancarlin", y el “Tumin Eletric”, quesos frescos elaborados.

Especialidades de la cocina “bielesa” son: la”polenta cunscia”, la “fondua” y el “ris cagnum” preparados utilizando el queso local, la “frità rugnosa” que es una tortilla con embutido y, por supuesto, la “bagna caoda”.

Entre los platos menos conocidos pero ricos de sabor se evidencian la ”supa mituna”, hecha con pan, caldo, hierbas o verduras y el “mactabe” sopa de arroz, leche y castañas.
Relevante la producción de embutidos: el “salam d l’ula” de carne de cerdo conservado en grasa animal, pero también embutidos de vaca y cabra.

Típicamente “bielesa” es la mostarda de manzana, para guarnecer la polenta o los quesos.

 

En el surtido de dulces se evidencian los “torcetti", los “canestrelli" y los turrones.
Se producen vinos blancos y tintos, como el “Erbaluce” y el “Bramaterra”. También se produce el “Ratafià de Andorno” un típico licor piamontés, preparado con zumo de cerezas negras en la zona de Andorno Micca.

La provincia de Biella se sitúa en el norte de Piamonte y limita al oeste con el valle de Aosta.

En esta tierra incontaminada la naturaleza se presenta con diferentes facetas: los pintorescos relieves de los Alpes de Biella, una serie de montes y valles y, en el lado sur, las dulces riberas del lago de Viverone, excelente destinación turística.

Las áreas protegidas y las reservas naturales ofrecen una variedad muy grande de paisajes, todos de gran belleza: los brezales de la “Riserva Naturale Orientata delle Baragge”, el ambiente montano con la característica “Via de los rododendros” del “Oasi Zegna”, el “Parque natural de la Burcina” que en primavera se presenta como un valle inundado de flores y colores.

Además de las maravillas de la naturaleza, la comarca encierra tesoros de religión, cultura y arte. Es una tierra de elevada espiritualidad, como se evidencia con la presencia de muchos centros de devoción, entre otros el “Santuario Mariano de Oropa”, uno de los más importantes de Europa.

Además en la parte meridional todavía pueden verse los restos de antiguas parroquias e Iglesias de la Edad Media a lo largo de la “Vía Franchigena”, el itinerario de peregrinaje que comunicaba el mundo del norte con Roma.

El territorio hospeda todavía aldeas típicas y sugestivos “ricetti”, estructuras fortificadas medievales que todavía mantienen intacto su aspecto original.

El atractivo de la comarca se debe también a los diferentes aspectos de la cultura local, entre otros la producción local de tejidos de lana de elevada calidad, la artesanía, una rica gastronomía y excelentes vinos.

 

También te puede interesar:



Secciones