
TOMATES RELLENOS DE CARNE CAROLA
Tomates rellenos de carne carola. Alimento Base: Tomate, Si tienen el tallo unido al fruto, no les quitamos el penacho, para que queden más bonitos una vez horneados. Asimismo, les hacemos a los tomates en la base una pequeña incisión, en forma...
Ingredientes
Method
- Si tienen el tallo unido al fruto, no les quitamos el penacho, para que queden más bonitos una vez horneados.
- Asimismo, les hacemos a los tomates en la base una pequeña incisión, en forma de cruz.
- Ponemos abundante agua a hervir y cuando surjan los hervores introducimos los tomates, de pocos en pocos, manteniéndolos unos segundos en el agua hirviendo.
- Rápidamente los sumergimos en un baño de agua helada, para refrescarlos.
- Una vez pasados todos por el agua o escaldados como diría un cocinero laureado, los pelamos y les hacemos un corte en la parte superior, como si de una tapa se tratara.
- Con una cuchara pequeña y si acaso con ayuda de un cuchillo afilado, les vaciamos el interior, dejándolos huecos para poder rellenarlos.
- Picamos la carne retirada y sazonamos el interior de los tomates, con una pizca de sal y azúcar.
- En una sartén añadimos el aceite, los dientes de ajo, una pizca de sal y la cebolleta, arrimando a fuego muy suave.
- Dejamos que la verdura se vaya haciendo muy despacio por espacio de 20 minutos.
- Pasados, subimos la intensidad del fuego y añadimos la carne picada dejando que se haga por espacio de unos 20 minutos, sin dejar de mover con una cuchara de palo, para que no se apelmace y quede bien suelta.
- La sazonamos y añadimos la salsa de tomate y la pulpa de tomate picada, dejando reducir, para que la carne se torne melosa y la salsa espese.
- Serán necesarios al menos 25 minutos de fuego constante y suave. Añadimos el perejil y removemos.
- Rectificamos el sazonamiento. Es el relleno.
- Con esta farsa, rellenamos el interior de los tomates, cubriendo con las tapas.
- Los colocamos todos en una fuente en la que estén cómodos y los rociamos con el vino blanco y el pedazo hermoso de mantequilla.
- Los horneamos a 180 °C, sin dejar de rociarlos con el jugo que suelten en el fondo, hasta que veamos que adquieren un ligero color y la salsa del fondo de la bandeja se vuelve ligeramente espesa y oscura.
- Si vemos que el fondo de la bandeja se queda seco, añadimos un poco de agua o de vino blanco, para poder seguir rociando los tomates con jugo. Los dejamos templar y los servimos.
- Si al relleno, justo antes de añadir el tomate, le incorporamos una pata de cerdo cocida, deshuesada y picada, los tomates sabrán gloria.











