De pintxos por Donostia-San Sebastián

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No es exagerado afirmar que Donostia-San Sebastián es la capital del pintxo, por lo que en todos los barrios donostiarras hay decenas de establecimientos que, apegados a la tradición o realizando propuestas originales e innovadoras, exhiben barras absolutamente tentadoras. Por esa razón, seleccionar un número limitado de alternativas y componer con ellas un sabroso itinerario es tan complicado como situarse ante una barra y elegir un único pintxo.

Proponemos, pues, uno de los innumerables itinerarios posibles, que permite recorrer algunos de los puntos más emblemáticos de la ciudad, conocer los establecimientos más premiados, acercarse a las nuevas tendencias o degustar recetas clásicas.

Iniciamos la marcha en el barrio de Gros, ante la barra del bar Aloña Berri (Bermingham, 24), ganador de dos de las siete ediciones del concurso de pintxos organizado por la Asociación de Barmen de Gipuzkoa, un establecimiento que destaca también por su bodega. Muy cerca se encuentra la concurrida barra del Bergara (General Artetxe, 8), mezcla de tradición e innovación.

foto por flydime

Recorrer el paseo de la Zurriola, contemplando la playa y el Kursaal de Rafael Moneo, nos preparará para degustar los elaborados pintxos de El Patio de Ramuntxo (Peña y Goñi, 10), ganador también de dos ediciones del citado concurso.

La siguiente etapa nos llevará, a través del paseo peatonal de la Alameda del Boulevard, al barrio de pintxos por antonomasia: la Parte Vieja. En el bar Txepetxa (Pescadería, 5), nos sorprenderá la enorme variedad de preparaciones que admite la fina anchoa del Cantábrico, especialidad de la casa. En un callejón escondido de la calle más antigua de Donostia-San Sebastián, la calle 31 de Agosto, La Cuchara de San Telmo presenta una carta innovadora, con elaborados pintxos de cuchara y tenedor e incluso pintxos dulces. Antes de salir de la Parte Vieja, haremos una última parada en el bar Ganbara, ubicado en la calle San Jerónimo. Si los pintxos y el paseo le han estimulado el apetito, puede probar algo más contundente, como una deliciosa ración de hongos.

Los jardines de Alderdi Eder nos llevarán a la calle San Marcial, donde se encuentran dos bares de pintxos de larga tradición: el Alustiza (San Marcial, 50), célebre por sus “gavillas”, y el bar La Espiga, un auténtico pionero. La Avenida de la Libertad nos conducirá a la última etapa del camino, el bar Hikamika (Etxaide, 5). Un bar de reciente apertura y moderna decoración donde, sin embargo, destacan dos “clásicos”: el pastel de pescado y las croquetas.

Fuente: Euzkadi Saboreala. Eusko Jaurlaritza – Gobierno Vasco
turismoa.euskadi.net