CREMA CHANTILLY II

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CREMA CHANTILLY II

Crema chantilly ii. Alimento Base: Nata, 1 hora antes de hacer el chantilly, metemos el bol en el congelador, para que esté bien helado antes de empezar a batir. La nata líquida también deberá estar bien fría. La podemos hacer con varillas...
Tiempo de preparación 20 min
Tiempo total 20 min
Plato Nata
Cocina España
Raciones 4 comensales

Ingredientes
  

  • 1/2 l. de nata líquida
  • 5 cucharadas de azúcar en polvo
  • Los granos del interior de una rama de vainilla una vez abierta en dos

Elaboración paso a paso
 

  • 1 hora antes de hacer el chantilly, metemos el bol en el congelador, para que esté bien helado antes de empezar a batir.
  • La nata líquida también deberá estar bien fría.
  • La podemos hacer con varillas y a mano o utilizar una batidora, siempre y cuando tenga regulador de velocidad y lógicamente tenga el accesorio de incorporarle unas varillas.
  • De una forma u otra colocamos la nata en el bol helado y añadimos los granos rascados de vainilla.
  • Comenzamos a batir vigorosamente sin dejar de hacerlo en ningún momento y agitando la mezcla de forma que a la nata le vayan entrando moléculas de aire y vaya espesando, poco a poco.
  • Cuando la nata está de la consistencia de un yogur batido, le añadimos el azúcar y seguimos dándole caña de forma que vaya espesando aún más y adquiriendo una apariencia mucho más esponjosa.
  • No tenemos que perder de vista la crema chantilly que en ningún momento deberá adquirir un tono amarillento sino estar siempre de un color blanco inmaculado.
  • Si el chantilly se pasa de batirlo mucho, se convierte en una crema pesada, sosa, amarillenta y de apariencia como la mantequilla, así que mucho ojo.
  • El espesor será el adecuado para la preparación a la que se destine.
  • Para un café irlandés, la crema chantilly tendrá un espesor cremoso, para que se deslice; si es para comer con fresas mucho más firme, para que sea esponjoso, etc.
  • Esta crema con nombre de guillotinado noble francés, es uno de los aderezos más socorridos y suculentos de la pastelería tradicional, a la que podemos echar mano para acompañar tartas, fruta asada o para acompañar cualquier fruta de temporada aparte de la fresas, cerezas, ciruelas, kakis, grosellas, frambuesas, moras, etc.