Para saber si un ave es joven o mayor, fíjese en el pico, que debe ser flexible, y en las patas, que han de ser lisas. Olvídese de las plumas, ya que las aves con el plumaje más bello son las de mayor edad y, por lo tanto, las de menos sabor.
Para saber si un ave es joven o mayor, fíjese en el pico, que debe ser flexible, y en las patas, que han de ser lisas. Olvídese de las plumas, ya que las aves con el plumaje más bello son las de mayor edad y, por lo tanto, las de menos sabor.