Fijarse en que las agallas estén lo mas rojas y brillantes posibles, que tengan los ojos salientes y brillantes y no hundidos y secos, que al pasar un dedo las escamas no se quiten con facilidad, cuanto más fresco mas cuesta descamar.
Fijarse en que las agallas estén lo mas rojas y brillantes posibles, que tengan los ojos salientes y brillantes y no hundidos y secos, que al pasar un dedo las escamas no se quiten con facilidad, cuanto más fresco mas cuesta descamar.