El aceite que hemos utilizado para freír queda otra vez limpio y sin olores si freímos en él una corteza de limón o naranja. Eso sí, hay que tener en cuenta que este truco no sirve si el aceite está ya muy quemado.
El aceite que hemos utilizado para freír queda otra vez limpio y sin olores si freímos en él una corteza de limón o naranja. Eso sí, hay que tener en cuenta que este truco no sirve si el aceite está ya muy quemado.