Directorio de Dietas
Dieta mediterránea
La información aquí contenida no intenta ser un substituto del CONSEJO MÉDICO PROFESIONAL, por lo que se recomienda al Usuario buscar siempre el consejo de su médico particular u otro profesional de la salud cualificado antes de comenzar cualquier nuevo tratamiento o ante cualquier inquietud relacionada a su salud o condición médica. Particularmente, el Usuario no debe descartar nunca el consejo médico profesional así obtenido por alguna información que hubiera podido hallar en este Sitio.
|
Esta formada por productos de la tierra, cereales, verduras, hortalizas, legumbres, frutas... no hemos de olvidar en nuestra dieta la carne, los pescados, los lácteos y los huevos, aunque con moderación. EJEMPLO MENÚ SEMANAL Lunes Martes
Miércoles Jueves Viernes Sábado Domingo |
La dieta mediterranea Es una filosofía de vida que combina una dieta equilibrada y variada, transmitida a través de los siglos, con el estilo de vida típico del Mediterráneo que conlleva la realización de actividad física regular. Los hábitos alimentarios de una población constituyen un factor determinante de su estado de salud. A lo largo de los siglos, distintas sociedades han desarrollado multitud de maneras de combinar los alimentos, influenciadas por sus hábitos culturales, étnicos, religiosos, económicos y agrícolas que han dado lugar a distintos patrones alimentarios. En algunas regiones, como en la cuenca del Mediterráneo, estos patrones de alimentación se han asociado a una menor frecuencia de patologías crónicas muy habituales, como son las enfermedades cardiovasculares y el cáncer (P. Ej. Lyon Diet Heart Study, Estudio de los Siete Países). Por eso, todas las sociedades científicas propugnan una alimentación sana como la que se realiza en este entorno geográfico.
Sin embargo, la dieta mediterránea no es como la conocemos hoy en día. Esta dieta, hace referencia a la alimentación de muchos de los países del mediterráneo (Grecia y sur de Italia entre otros) en la década de 1960. Los ingredientes fundamentales de la misma serían: el uso del aceite de oliva como principal fuente de grasa, el pan como alimento básico, la abundante ingesta de frutas, verduras y legumbres y el consumo discreto de carnes, productos lácteos, frutos secos, vino y café. De esta manera, se consigue que la alimentación sea baja en grasa total y grasa saturada y muy rica en hidratos de carbono. La alimentación base de la que hoy denominamos dieta mediterránea debe estar formada por productos de la tierra: cereales (pan, pasta, arroz), verduras y hortalizas, legumbres, frutos secos, aceitunas y frutas. El aceite de oliva y el vino también son productos de la tierra y, por tanto, deben estar presentes en nuestra alimentación habitual, aunque de forma moderada. Los lácteos tienen que tomarse diariamente de manera también moderada. Las carnes, pescados y huevos unas pocas veces a la semana y siempre en porciones pequeñas. Pero además, hay que tener en cuenta que la dieta mediterránea, no es únicamente una dieta, sino más bien una filosofía de vida que combina una alimentación equilibrada y variada, producto de recetas y hábitos alimentarios transmitidos de generación en generación desde hace siglos, con el estilo de vida típico del Mediterráneo que conlleva la realización de actividad física regular. Por todo ello, podemos concluir diciendo que no existe una única dieta mediterránea, sino que la dieta mediterránea es tan diversa como las tradiciones gastronómicas y culturales de los distintos países que bordean el Mar Mediterráneo. |
| Comparte |
|
Tweet |